
Aquel día lo pasé en la cama, como cuando estás enferma y no puedes levantarte.. Dejando pasar el tiempo.
Sin ganas de pensar en nada, deseando matar las horas de algún modo.. Pero sin fuerzas para intentarlo.
¿Cuántas veces soñé con él ese día?
Aún no era tan madura como para perdonarle aquello,
ni tampoco era tan ingenua como para seguir aferrada a él.
Yo había perdido.
Una derrota, una victoria.
ResponderEliminarUn amor, un odio.
La vida a veces es tan contradictoria que creo que jamás la entenderemos.
Buena entrada :)