Detesto esa sensación..
La sensación de que no te queda absolutamente nada. Todos tus planes se desmoronan de un momento a otro, sin esperarlo.
Te pierdes en un montón de preguntas de las que solo tienes una mínima respuesta del cincuenta por ciento..
Te quedas planteándote si lo que haces es correcto, si no hay nada que se te escape de las manos.
Pero pierdes el control.
Detesto la sensación de sentirme sola, de no ser capáz de abrir completamente mi corazón, de no ser capáz de decir todo lo que realmente siento..
Pero supongo que haciendo todo lo que hago, estoy más segura.
Sé que en muchas cosas me equivoco, y que me arrepiento de no saber decir algunas cosas como debería decirlas. Puede que sea una orgullosa, pero así soy yo.. Y no puedo cambiarlo.
En mis malos momentos, puedo decir mil y un palabras para expresar lo que siento, puedo intentar desahogarme explicándole al mundo qué me pasa, o escribiéndolo.. Pero lo único que necesito es un abrazo..