
Si nunca has perdido a nadie en tu vida, realmente tienes mucha suerte.
Supongo que normalmente se tiende a sobreproteger más algunas cosas por temor a perderlas..
Cuando echas de menos a alguien que sabes que nunca vas a volver a tener a tu lado, ¿cómo te sientes? ¿Triste? ¿Frustrado, quizás? ...
Las cosas terminan cambiando sin que te des cuenta, te cansas de la gente que te rodea, no te apetece estar con ellos en momentos determinados, o simplemente no te dan ganas de hablarles. Cuando se juntan pequeñas cosas, que parecen tonterías, es cuando se acaba una amistad. Se puede recuperar, pero nunca vuelve a ser la misma.
Todas las personas son diferentes y especiales. Unas más y otras menos, pero nadie es igual.. Y nadie puede reemplazar a nadie.
Y el hueco que tu dejaste sigue vacío..
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